jueves, 26 de agosto de 2010

Te echo de menos, le digo al aire, te busco, te pienso, te siento, diciendo que como tú no habrá nadie.
Y aquí te espero, con mi cajita de la vida, cansada, a oscuras, con miedo y este frío nadie me lo quita.
Tengo razones para buscarte, tengo necesidad de verte, de oirte, de hablarte. Tengo razones para esperarte, porque no creo que haya en el mundo nadie mejor a quien ame.
Tengo razones, razones de sobras para pedirle al viento que vuelvas aunque sea como una sombra.
Tengo razones para no quererte olvidar porque el trocito de felicidad fuiste tú quien me lo dió a probar.
El aire huele a ti, mi casa se cae porque no estás quí, mis sábanas, mi pelo, mi ropa te buscan a ti.
Mis pies son como cartón que voy arrastrando por cada rincón, mi cama se hace fría y gigante y en ella me pierdo yo.
Mi cama se vuelve a caer, mis flores se mueren de pena, mis lágrimas son charquitos que caen a mis pies.
Te mando besos de agua pá que bañen tu cuerpo y tu alma, te mando besos de agua pá que curen tus herodes, te mando besos de agua de esos con los que tanto te reías.

jueves, 12 de agosto de 2010


Siempre tuve mis pies en la tierra y mis ojos mirando al cielo. Siempre estuve entre dos mundos, viviendo con intensidad mi vida en la tierra y sabiendo que tendría que ocupar mi lugar en el cielo. Hoy lo sé, mi tiempo en la tierra terminó. Hoy lo sé, es tiempo de mirar al cielo. Mi misión no termina, mi misión recién empieza ahora, es ahora cuando mi alma brillará más. Mi alma está lista para su gran misión: Resistir. Mi cuerpo se entrega, y mi alma resiste. ¿Para que resistir? Resistir para encontrarse con uno mismo o simplemente para sobrevivir. Resistir es lo único que nos queda, cuando ya nada nos queda. Solamente con un amor profundo el dócil presente irradiará luz, enceguecerá el mal y cesará su karma, tengan fé. Resiste.
Resiste con el corazón, con el alma, con tus ojos, con tus manos, con todo tu cuerpo, resiste con los pies en la tierra y los ojos en el cielo, resiste, resiste.