viernes, 25 de febrero de 2011


La lluvia caía, porque no todos los días podían estar soleados, el mundo no estaba libre de sufrimiento y dificultades. La lluvia caía, porque no todas las vidas que tomaban eran de alguien que lo mereciera. La lluvia caía, porque no todos los casos eran blancos y negros, a veces descansaban sobre tonalidades de grises que desgarraba el alma de uno por las decisiones que se tenían que tomar. La lluvia caía, porque no todos se sentían cómodos con el calor del sol, necesitaban el abrazo de la lluvia. La lluvia caía, porque no podía haber luz sin oscuridad, bien sin mal, vida sin muerte. La lluvia caía, porque era necesaria....

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